Señales concretas
Menor caudal, olor, polvo visible, goteo o ruidos nuevos justifican una revisión.
Ambientes exigentes
Cocinas cercanas, polvo exterior, mascotas y uso prolongado pueden hacer que el equipo se ensucie antes.
No esperar a que deje de funcionar
Revisar el estado general permite limpiar lo necesario y detectar cambios antes de una falla más incómoda.
