Empezá por lo visible

Filtros cargados de polvo y una circulación de aire bloqueada pueden reducir el rendimiento. Revisá que las entradas y salidas estén libres sin desarmar el equipo.

No todo es falta de gas

También puede haber problemas eléctricos, sensores, ventilación o suciedad interna. El refrigerante solo debe revisarse cuando el diagnóstico lo justifica.

Cuándo pedir una revisión

Si el equipo funciona pero no cambia la temperatura, forma hielo, pierde agua o hace un ruido nuevo, apagalo y coordiná una revisión.